Si ardió un bosque al fin de un día
de tormenta y resplandor,
no lo sé. Allí llovía
hoja o sueño alrededor.
Fuego él de una rama rota,
rasga el cielo, despertar,
mientras ella, Agua, brota
de un pozo breve de mar.
Qué inocencia sin lenguaje,
que sin labios, sin hablar,
por sus ojos era un viaje
de palabras sin hogar.
- ¿Tú quién eres, llama sola,
tan granate y tan así?
- ¿Y tú, espejo o caracola,
que hasta yo me veo en ti?
Agua ríe y lo sonroja.
Desprendidos, sin lugar,
infantiles, sin congoja,
van sus manos a juntar.
- ¡Ah! Me hiciste daño, Fuego.
Me ha quemado tu calor.
Me ha quemado tu calor.
- Perdón... Andemos, ya luego
aire hará versos de amor.
Sujetemos este canto.
Ni sabemos del ayer,
ni de los árboles en llanto,
y nos podemos perder.
Luz se esconde y calla...Vamos.
Quédate cerca, Agua, aquí,
para que no nos perdamos
cuando Noche venga en sí.
Al cobijo de una cueva
llegan por la oscuridad,
pues la luna ausente es nueva,
y ya envuelve su mitad.
"Lago o vidrio, qué añil broche
bello es ella" - ensueña él.
"Con él Noche es menos noche"-
piensa ella - "...y son de miel".
- Luz ha vuelto. Noche loba
Día siempre ha de volver.
Estruendo. Hombre a Fuego roba,
que en la tea hace prender.
- ¡No me cojas, no me lleves,
feroz gigante, dios cruel!
Ella tiene los pies leves,
y se puede allá perder.
Candil liba su lamento:
- Agua...
- Fuego, ¿dónde está?
Por el bosque por el viento
Fuego se marchó quizá.
Buscaré su coral acento,
bien se pudo despistar.
Agua surge, luz y fragua.
- Pues no estabas, te busqué.
- Estoy de cristal preso, Agua.
- ¿Por qué triste se te ve?
No llores, Fuego, no llores,
que aún lucen por ahí,
que aún huelen nuestras flores,
y yo sigo junto a ti.
Noche vuelve, trapo y velo.
Agua y Fuego, ella y él,
juntos ven el suave cielo:
luna, estrella y cascabel.
Agua sueña voz de cuna,
y Fuego grita, eco y sal,
- ¡Qué te vas vapor de luna,
qué te vas, Agua, aire astral!
Dime, oscura noche o lira,
flor de mar por qué se fue.
La tierra ¿por qué respira
su azul sangre de alfiler?...
Triste mundo de cometas,
que nada ha sido, nada es.
Cuerpos mudos, voces quietas.
Se fue ella antes. Yo después.
Se fue ella antes. Yo después.
Apagadme, ala o marfil,
que estoy muriendo en vida... Hombre...
arropadme con su añil...
...Muerte... llévate mi nombre.
Vaga niebla de alta nube
Fuego existe sin pensar
la sospecha, mientras sube,
de otra vida más allá.
-¡Agua!
- Este es el mundo eterno.
Niños, beso, abrazo al fin,
Agua y Fuego sin invierno,
y un suspiro en el jardín.
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