domingo, 10 de abril de 2011

La impresión del buen errante...


Nací para decir que no,

negué victorias en la guerra

y nunca merecí a nadie.


Estoy ante el espejo

y veo lo que era,

fuerte viento perplejo

viejos gritos de escalera,

esperanza de los muertos

viva expresión del desierto.


No soy ni malo ni bueno

solo un silencio de la tierra,

simplemente, no soy nadie.


Los humanos tuvieron conciencia de mi

algunos me buscaron en el silencio,

otros a través de dogmas y artificios

soy parte de la verdad, alma de paz,

yo soy el que dio nombre a la libertad.

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