martes, 17 de mayo de 2011

NOLVIDAR

NOLVIDAR


La guerra injusta me levantó y llevó en corrientes,
por mar y por escarpes, sin aire, alma y costado.
El tiempo aquí, con suspiros tiernos y calientes,
al oído de nieve, enciende a horas el pasado.

Dios mismo llama y quiebra la luna de mis dientes,
bajo el manto, con magia de abrazos encantados.
Con la dama de sonrisa viajo lentamente,
cruzando en su compaña, triste, de lado a lado.

Pero no encuentro destino sin tu esencial parte,
ni el reló sabe arrancarme un último lamento,
ni la tierra osa devorar el amor sentido;

y no hay guadaña que me dé olvido por amarte.
Aquí van, primeros y finales, nuestros versos:
Te quiero en mis recuerdos, recuerdo anochecido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario